La muerte súbita ocurre cuando una persona muere súbitamente, de forma inesperada, debido a un problema cardiaco. Por suerte, no es algo frecuente en personas jóvenes y sin problemas aparentes de salud, pero cuando ocurre, es muy trágico y traumático.
En este trabajo se evaluaron a más de 20.000 fisicoculturistas varones de alto nivel. Unos 1400 eran profesionales. Todos habían participado al menos una vez en competencias internacionales, entre 2005 y 2020.
Se observaron 121 muertes, siendo la edad promedio 45 años. El 38% de estos fallecimientos fue por muerte súbita. El riesgo de morir fue 5 veces mayor en los fisicoculturistas profesionales que en los amateurs, y el riesgo específicamente de muerte súbita cardiaca fue 14 veces superior.
Los reportes de autopsia revelaron agrandamiento del corazón, engrosamiento de la paredes cardiacas, enfermedad de las arterias coronarias, y en análisis toxicológicos, abuso de sustancias anabólicas.
Las autopsias revelaron agrandamiento del corazón, engrosamiento de la paredes cardiacas, enfermedad de las arterias coronarias, y en análisis toxicológicos, abuso de sustancias anabólicas.
El fisicoculturismo requiere cambios abruptos en el peso y la composición corporal, períodos de ingestas enormes alternando con severas restricciones, deshidratación, y el uso de muchos suplementos y drogas. Es también frecuente el uso de sustancias ilegales.
Es destacable que un 15% de los fallecimientos se debieron a causas traumáticas que incluyeron suicidios, accidentes de tránsito, asesinatos y sobredosis. Esto indica que es necesario abordar el aspecto psicológico del deporte de alto rendimiento, donde las exigencias son máximas y se somete al cuerpo y a la mente a un gran estrés.
Conclusiones:
El deporte y la actividad física regular tienen grandes beneficios para la salud, pero el alto rendimiento no es saludable (ni busca serlo). El objetivo del atleta de alto rendimiento es puramente deportivo, pero esto no debería ser a cualquier costo. Los atletas son jóvenes con muchas décadas de vida por delante, y se debe preservar su salud y su vida. Es necesario concientizar a los atletas sobre los riesgos de la actividad, realizar controles de salud exhaustivos y frecuentes, y tener una política anti-doping más estricta.
Y, sobre todo, entender que cuando vemos a una persona musculosa, no debemos pensar automáticamente que es saludable.
Ariel Kraselnik Cardiólogo. Director del Posgrado en Nutrición Basada en Plantas – FCM UNR. Presidente de la Sociedad Argentina de Medicina de Estilo de Vida (SAMEV). Profesor adjunto de Fisiopatología e Investigador – Licenciatura en Nutrición – UCEL. Líder Emergente -World Heart Federation. Doctorando en Ciencias Biomédicas – FCM UNR.